Personajes Principales:

23 de marzo de 2010

La academia Morton Sheiman, ubicada en el Valle de Zaphire, solo recibía a la elite de Bristol, y para los “Sheims” -como yo les decía en secreto- todos los demás, al menos en esa ciudad, no contaban como personas. Me ha sido fácil imaginarlo, ya que yo no soy humana, ni pretendo serlo. Aunque he vivido tan acostumbrada a la vida vampírica, que he olvidado muchas cosas, incluso que el amor se vive de una manera muy distinta en ese ámbito.

En ese momento, todavía no podía entender por que mi padre se empeñaba en que siguiera entre humanos. Todo podía seducirme de esos seres: su sangre, su aroma, y por supuesto, el corazón de uno de ellos. Este era un cruel castigo y sé que me lo había ganado a pulso ¿a quién en su sano juicio se le hubiera ocurrido enamorarse de un mortal, teniendo toda una eternidad para disfrutar por delante?

La estupidez era en sí que, ese humano en específico, era el más popular de la academia, era el más guapo y sofisticado, pero era también el más cretino y desalmado, hablando en materia de mujeres ¿y aún así le amaba? Sí, lamentablemente sí.

Ingresé a la biblioteca, era más cálida que el exterior, cosa que me desesperaba. Mi hábitat era helado y parte de fingir ser un humano común y corriente era ir a la escuela, estar algunos días a la semana en la biblioteca; ¿la peor parte? fingir que puedo comer cualquier cosa que los humanos ingieren y ¿la mejor parte? convivir con algunos humanos, especialmente con mi mejor amigo Leonard. Puede llegar a sorprenderte lo sensibles o lo brutales que pueden llegar a ser, el arte que pueden crear y sobre todo lo que pueden provocar en lo vampiros.

Estaba dedicándome a buscar un tomo de Demian, el libro de Herman Hesse que había leído infinidad de veces, por esto, siendo de mis libros favoritos, no me costaba nada aparentar leerlo. Localicé rápidamente el ejemplar más antiguo, ya que su olor me cautivaba «esencia de conocimiento» pensé al aspirar su aroma, y me lo llevé a uno de los escritorios más cercanos. De pronto, otro aroma arrebató mi tranquilidad por unos segundos, definitivamente había sido una semana difícil.

– Karim, no sabía donde encontrarte. ¿Tienes el móvil apagado? – Miré a Leo por entre las páginas de Demian, el cual sostuve con especial fuerza, ya que por la cara que me mostraba seguramente no tenía buenas noticias.
– Sí, lo siento, no he recibido llamadas muy buenas ¿Qué pasa? – No podía esperar más.
– Um, vengo de los vestidores y no te gustará nada lo que escuché –
– ¡Vamos Leonard dímelo! – le apresuré.
– ¿Estas segura de que quieres oírlo? Puedes desilusionarte de tu príncipe plástico – hizo una mueca de duda.
– ¿Ahora que hizo Grisam? – pregunté con desesperación.
– Bueno espero que no lo haya hecho y que solo lo haya dicho, porque…–
– … ¡Ay Leo dime! que ya no puedo con la incertidumbre – lo interrumpí.
– Grisam dijo: “Fue bueno probar la cama de Karim, pero creo que su romanticismo me ha aburrido bastante” – Leonard hizo una fea imitación de las palabras de Grisam, mientras tanto, sentí que algo se rompía en mi interior.
– ¡¿Qué?! ¡¿A quién le dijo eso?! ¡¿Pero por qué?! – Mi corazón no sabía si latir o mantenerse tan estático como ahora.

– Mira, primero dime “Eso” ¿paso en realidad? – El rostro de Leo había bajado su tono en la paleta de colores, debido a la preocupación.
– ¡No, claro que no! ¿cómo puedes dudar de semejante mentira? – baje la mirada, a estas alturas mi poca dignidad se había terminado.
– Karim, no debiste haberte liado con ese tipo, es un patán – fingí estar herida como una niña normal de mi edad, aunque por dentro ya comenzaba a planear el show que sería la muerte de Grisam.

– Ya te dije que no paso nada entre nosotros – le recordé.
– Bueno, lo escuché cuando se lo dijo a Meryl – Mi estomago dio un vuelco, y repentinamente quise morder a Leo y sacar la furia de mi interior.
– Y ahora toda la academia se enterará – suspiré – Que más da Leo, ya pasará – dije tranquila y pausadamente.
– ¿Cómo? ¿Dejaras que se salga con la suya? – Leo me conocía muy bien, bueno no tanto, creía que era una ilusa mortal, pero al menos lo de ilusa lo sabía.

– ¿Qué pasó realmente en la fiesta de Sally? – preguntó Leo con insistencia.
– Mira, lo que paso fue que no quise pasar a cuarta base con el, dijo que era una niñita y que ya no le interesaba – se me había hecho un nudo en la garganta, al recordar aquella situación tan vergonzosa e hiriente con mi orgullo.
– Sabes que solo lo dijo por despecho ¿verdad Karim? – cuestionó amablemente Leo.
– No lo sé – respondí sin ganas.
– Nunca te había visto en este estado, tu autoestima nunca había estado tan lastimada – dijo Leo muy preocupado.
– No sé como pude fijarme en él, lo único que sé, es que soy una tonta e ingenua –.
– Eres fantástica Karim, el hombre que diga lo contrario es un perdedor – Leo me miró como si acabará de encontrar un tesoro, me sentí incomoda y volteé hacia otro lado.

– Gracias Leo. No importa ya, hizo lo que quiso de mi, ¿crees que seguiré tratando de aclarar cada estupidez que sigan inventando en este lugar?, pues bien, ya me cansé, no haré nada, quizá eso funcione – mi raciocinio estaba hablando, pero mi verdadero ser se sacudía en largos espasmos, por las inmensas ganas de asesinarle, aunque quizá esta noche el trabajo estaría terminado.

3 Comments:

  1. Bonnie said...
    No se porque no me deja comentar en el cbox, bueno lo hago aqui.
    Me gusta tu diseño del blog, la cabecera es...impresionante.
    Tu estilo tambien me gusta, te atrapa desde el primer momento, sigue asi.

    Besos


    Bonnie
    Maribel said...
    Humm, interesante. Hay que ver que sigue... Alla voy a por otro capitulo.

    Besos.
    Blood Secret said...
    Hmmm...
    es que cuando los leo
    nunca comento, así que quizás
    pienses que no los leo!
    pero me parece que el tipo es un
    patán!Grisam!es un patán! aunqe interesante & Leo hehe xD

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Ilustración ganadora:

Hecha por mi amiga Giuli de Hollywood-Editions.